Miedo a una incineradora

CARTAS AL DIRECTOR    

EL PAÍS - País Vasco - 06-08-2004

Resulta increible leer un artículo tan lleno de fábulas como el escrito por Xabier Garmendia el dia 2 de Agosto en este periódico. Solo los evidentes intereses que rodean a la construcción de una incineradora y las prisas por ocultar una gestión nefasta, de las basuras y vertederos, pueden explicar la conjunción de siglas que lo apoyan.

Por alusiones, como médicos firmantes del manifiesto contra la incineradora de Txingudi, me bastaría con recordar dos de los múltiples trabajos científicos para alarmarnos, asustarnos y tener miedo de vivir cerca de una Incineradora: Knox, del año 2000, evidencia el aumento en 2 veces del cáncer y leucemia infantil en un área de 5 Km.; Saintot, del año 2004 encuentra aumento del índice de casos de cáncer de mama en mujeres que viven próximas a una incineradora. Por si esto no fuera poco gonzález de Galdeano, el Director de Salud del Gobierno Vasco en declaraciones en Juntas de Guipúzcoa admitía la existencia de riesgos en la salud y, además, por si acaso, anunciaba análisis exhaustivos a la población cercana a las incineradoras...: esto significa hacer análisis de sangre a niños sanos. ¿Por qué?: Porque es un riesgo vivir próximo a esas plantas. Porque los que hemos estudiado Medicina sabemos que veremos las consecuencias dentro de varios años y ya será tarde para solucionarlo.

En aquel artículo, este ex-viceconsejero habla de muchísimos debates públicos...Menos mal que la gente y la opinión pública de Irún y Hondarribia ya sabe lo sucedido en Txingudi : Preparación del proyecto desde el 2000, anuncio público del proyecto a finales de Julio del 2003 con una nota que hablaba de "estación de tratamiento de residuos" (evitaron así las alegaciones iniciales) y nos enteramos que sería una Incineradora en Febrero de 2004 con el proyecto ya hecho y los terrenos comprados, y todavía ocultando la chimenea para dar aires de museo mientras otorgaban calidad de médicos, ilustrados y valedores de esta tecnología, a doctores en química y biología.

¿Qué debate conoció o propició este personaje y sus compañeros de incineración? En Txingudi solo han querido que supiéramos que tenemos un gran problema de basura... y por eso nos van a traer también la basura de Francia

¿Cómo consigue esta gente que se obvie un decreto ley que obliga a situar las industrias nocivas, insalubres, tóxicas o molestas a más de 2000 metros de los primeros núcleos de población agrupada? ¿Cómo no han visto colegios de niños a 400 metros al buscar la ubicación ideal?

Estoy seguro que no necesitaré entrar a defender a la periodista a la que recrimina, ni a Greenpeace (ellos tienen mucha más credibilidad que los demagogos a sueldo). Ni que decir que la OMS no reconoce entre incineradoras nuevas o antiguas y las sitúa, en el 99, como las peores culpables en la emisión de Dioxinas al medioambiente y como uno de los principales emisores de carcinógenos en el 2003.

No se entiende una argumentación tan primaria y falta de rigor, como a de Xabier Garmendia

Efectivamente hablamos de miedo: miedo a lo que nos quieren construir tan cerca de nuestros hogares, miedo a sus gases y cenizas, miedo a que lo maneje gente con tan pocos escrúpulos, miedo a no estar protegidos por nuestras instituciones, miedo a que hagan con nuestros votos lo que les viene en gana, miedo porque sabemos lo que es un cáncer de hígado o un sarcoma de tejidos blandos o un linfoma o una espina bífida, o un cancer de mama..., miedo a que mi hijo enferme y no haber hecho lo posible por parar aquella Incineradora.

Nota: Respuesta a un artículo de Xabier Garmendia, “La incineración a debate”, publicado en la edición del País Vasco de El País el pasado día 2 de agosto.

 

 volver