El Programa de Gestión de Residuos 2005-2010 supondrá una inversión de entre 119 y 139 millones de euros

Gorostiaga afirma que el nuevo marco legal acabará con la "inquietud y conflictividad" que generan proyectos como el de Cementos Alfa

SANTANDER, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Programa de Gestión de Residuos 2005-2010, que el Gobierno presentó recientemente al Consejo Asesor de Medio Ambiente y que servirá de base para la elaboración de la Ley de Residuos de Cantabria, contempla una inversión de entre 119 y 139 millones, la mayor parte de ellos -de 69 a 89 millones- en reciclado y valorización de residuos.

La vicepresidenta regional, Lola Gorostiaga, destacó la importancia de que Cantabria tenga "por fin, después de muchos años", una regulación en materia de residuos. Así, aseguró que cuando el programa hoy presentado se convierta en ley, desaparecerán la "inquietud" y la "conflictividad social" que generan proyectos como el de las incineradoras de Meruelo y de Cementos Alfa en Mataporquera. "No volveremos a hablar de ningún caso concreto", dijo.

Gorostiaga explicó que hasta ahora únicamente estaba regulada la gestión de residuos sólidos urbanos y que la aplicación de la normativa estatal se ha llevado a cabo de forma "muy fragmentada". "Cantabria necesitaba organizar la gestión de residuos en el marco europeo; no existía un planteamiento global", añadió el director general de Medio Ambiente, Angel Irabien. Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, José Ortega, destacó que este programa es un instrumento de planificación a medio y largo plazo que supone "la incorporación de Cantabria a la política europea de residuos".

El Programa de Gestión de Residuos 2005-2010 se encuentra en fase de información pública tras su presentación ante el Consejo Asesor de Medio Ambiente, que ha dispuesto de un mes para realizar alegaciones. El documento, que se puede consultar en el portal institucional del Gobierno en Internet, aborda la gestión de residuos desde tres puntos de vista: el origen de los materiales; su riesgo potencial (inertes, no peligrosos y peligrosos); y las directrices de la Unión Europea, que prioriza la prevención (porque "el mejor residuo es el que no existe") y la recuperación y revalorización de los residuos.

"No se trata de generar vertederos sino de reducir al mínimo la producción de residuos", afirmó el consejero, quien destacó la necesidad de cambiar los hábitos de consumo y apeló a la responsabilidad de los ciudadanos en este campo. Añadió que el programa se basa en los principios de "información, transparencia, corresponsabilidad y educación ambiental".

Por su origen, los residuos se han agrupado en 20 grandes grupos y éstos a su vez en cuatro: sector primario y servicios sanitarios y veterinarios; sector industrial, de construcción y minería; especiales (disolventes, aceites,...); y residuos municipales, también conocidos como residuos sólidos urbanos. La Consejería de Medio Ambiente elaborará el próximo año un plan sectorial para cada uno de estos cuatro grupos, y en ellos se concretarán las inversiones a realizar en infraestructuras y otros conceptos.

En la memoria económica tiene un peso fundamental la partida destinada a reciclado y valorización. El resto de la inversión prevista se destinará a prevención, gestión segura de residuos, recogida, transporte y almacenamiento, aprovechamiento energético, vertido, regulación y planificación autonómica, comunicación, formación, observatorio de residuos, inspección y control, gestión de la información, seguimiento y revisión del programa.

INCINERADORAS

En relación a la incineradora de residuos que Cementos Alfa quiere abrir en su planta de Mataporquera, Gorostiaga explicó que se está realizando una autorización ambiental integrada, lo que supone que se estudia "absolutamente toda la producción industrial de la empresa".

En cuanto a la planta de incineración y valorización de residuos del Centro Medio Ambiental de Meruelo, los representantes de la Consejería de Medio Ambiente explicaron que se trata de un compromiso adquirido por el anterior Gobierno, ya que el proceso administrativo se inició en 1999 y la autorización final se concedió en el año 2002. "Viene de un programa de hace años y de una inversión de muchos millones que se está terminando ahora", señaló el consejero.

Tras explicar que la planta ya funciona parcialmente y que dentro de un mes aproximadamente empezará a funcionar la revalorización de residuos, Ortega indicó que una vez que se ponga en marcha, "habrá que ver qué condiciones reúne, qué servicios presta y qué efectos tiene".

El director general de Medio Ambiente apostilló que estas actividades deben someterse a revaloración ambiental antes de octubre de 2007, lo que permitirá al Gobierno "replantearse este tipo de opciones", siempre dentro del marco legal y garantizando la seguridad jurídica de las empresas.

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