ARCA pone en marcha una campaña en contra de la incineradora de residuos de Cementos Alfa en Mataporquera

 

-->>[Crónica de Cantabria] [23-12-03]



18:49

Los ecologistas denuncian que tendrá "graves consecuencias" y no creará "ni un puesto de trabajo"

ARCA se ha puesto en contacto con otras asociaciones ecologistas de Cantabria, Palencia y de carácter nacional para coordinar una campaña en contra de la incineradora de residuos que la empresa Cementos Alfa pretende instalar en su planta de Mataporquera, un proyecto que según ARCA, tendrá "graves consecuencias" medioambientales y para la salud, especialmente para la comarca de Campoo-Los Valles, y que "no generará ni un solo puesto de trabajo, ni directo ni indirecto".
La asociación ecologista ya ha presentado alegaciones al proyecto, que acaba de salir a información pública y cuya aprobación depende, en última instancia, de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno cántabro. El presidente de ARCA, Gonzalo Canales, explicó hoy que la cementera pretende sustituir su combustible habitual, el carbón, "por todo tipo de residuos, fundamentalmente tóxicos y peligrosos".
Según denunció, Cementos Alfa tiene previsto incinerar en su planta de Mataporquera entre 30.000 y 35.000 toneladas de residuos tóxicos y peligrosos que "Cantabria no produce y va a importar", en concreto el 'fuel blending', "una mezcla explosiva de todo tipo de aceites, disolventes, pinturas, grasas, líquido refrigerante,..." procedente de una planta de Madrid que se dedica a recoger los residuos tóxicos de "prácticamente toda España".
"Cantabria se va a convertir en importadora de residuos", advirtió Canales, quien afirmó que la cementera también pretende usar como combustible residuos no tóxicos que una vez incinerados sí que desprenden sustancias tóxicas, en concreto neumáticos, "la totalidad de los coches usados de Cantabria", previamente "troceados", y "la totalidad de los lodos de las depuradoras" de la región.
El presidente de ARCA calificó de "excepcionalmente graves" las consecuencias que este proyecto puede acarrear para el medioambiente y la salud, dado que la incineración de residuos de esta naturaleza produce dioxinas y furenos, "dos de las sustancias más tóxicas" que se conocen y con "un alto poder cancerígeno", dijo.
Al mismo tiempo, destacó que "esta práctica de quemarlo todo" va en contra de las políticas europeas de tratamiento de residuos, que "priorizan" la no generación de más residuos, y después la reutilización y el reciclaje, siendo la incineración "la última opción posible".

CAMPOO-LOS VALLES

ARCA considera que este proyecto "va a hipotecar el futuro de toda la comarca" de Campoo-Los Valles, y va a "frustrar" muchas expectativas sociales que existen actualmente en materia de desarrollo turístico y agroganadero. "A ver quién va a comprar patatas de Valderredible o carne de Campoo-Los Valles por muchas denominaciones o etiquetas de calidad que tenga", apostilló Canales.
El vicepresidente de la asociación ecologista, Miguel Angel Herrera, añadió que "lo que se nos viene encima es una auténtica nube tóxica", y destacó que la contaminación de esta incineradora afectará fundamentalmente a Aguilar de Campoo, Reinosa y la zona del pantano del Ebro, con lo que ello supone para el consumo de agua, dijo, ya que el pantano surtirá al bitrasvase que suministrará agua a Santander y su comarca.
Por otro lado, Canales afirmó que "el grueso de los metales pesados" resultante de la incineración irá a parar al cemento, lo que calificó como una "política de dispersar la contaminación" con la consiguiente "afección a los trabajadores de la propia planta y a todos los que van a manipular dicho cemento a lo largo y ancho de España".
Por último, los portavoces de ARCA subrayaron que "el único beneficiado" con este proyecto es la empresa, que no sólo eliminará el coste del carbón sino que además tendrá ingresos por la recogida de residuos. Según destacaron, Cementos Alfa ya intentó implantar este sistema en su fábrica de Madrid, pero "la oposición vecinal y de la sociedad en general fue tan dura que acabó por retirar el proyecto".
"Ahora nos lo quieren vender en Cantabria porque saben que Mataporquera es una zona muy despoblada", agregaron tras subrayar que sería "especialmente grave" que la Consejería de Medio Ambiente aprobara este proyecto.

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