Alfa: Otros materiales, menor energía

 

-->>[El Diario Montañés] [15-01-04]



19:36

La empresa Alfa pretende desarrollar un proyecto de sustitución de combustibles en la elaboración del cemento, consiguiendo un menor coste energético
J. L. SARDINA/MATAPORQUERA

La empresa Alfa SA en Mataporquera ha puesto sobre la mesa de la Dirección General de Medio Ambiente, del Gobierno regional, un estudio de impacto ambiental que valora el proyecto, elaborado por la empresa Sitesa Ingenieros, a petición de la cementera, sobre la sustitución de combustibles para la elaboración del cemento con un menor coste energético.
A la espera de su aprobación por la Consejería de Medio Ambiente, el alcalde de Valdeolea, el socialista, Ángel Calderón, no quiere posicionarse ni a favor ni en contra del proyecto, pues de momento son las consejerías de Medio Ambiente y la de Industria las que tienen que previamente tienen que aprobar el impacto y conceder la licencia. Pero lo que si ha hecho el Ayuntamiento, ante la inquietud social que se está creando, apuntó el regidor, es solicitar un estudio a las universidades de Cantabria y Valladolid sobre la valorización de residuos.
Desde que este proyecto se conoce, asociaciones como Amigos de la Tierra y grupos ecologistas como ARCA o el Tentirujo de Reinosa y la Coordinadora Central de Salinas (Palencia), 'han puesto el grito en el cielo' y están trabajando para promover una acción conjunta que informe a la población afectada, tanto del sur de Cantabria como del norte de Palencia, «del grave problema que se está generando a sus espaldas».
Desde estos colectivos se solicita «el rechazo de los ciudadanos a la incineración de combustibles de desecho para la fabricación del cemento en sustitución de otros productos energéticos», asegurando que «esta incineradora tendrá graves consecuencias medioambientales y para la salud, además de no generar ni un solo puesto de trabajo, ni directo ni indirecto».

Ahorro de energía

Durante los últimos quince años las mejoras de proceso llevadas a cabo por Cementos Alfa han sido numerosas con el objetivo de ahorrar energía, proteger el medio ambiente e incrementar la eficiencia global y capacidad de la planta. Pero según recoge le proyecto, los continuos incrementos del precio del petróleo y su volatilidad repercuten en el todos los combustibles, ya que se indexan con el precio de los crudos. Por esta razón, según se ha explicado desde la empresa, se aconseja optimizar los costos energéticos, mediante empleo de combustibles alternativos que sustituyan una parte de los combustibles convencionales.
Esta actuación persigue cinco objetivos: ahorro de energía, reducción de emisiones a la atmósfera, prevención y control integrados de la contaminación, seguridad de las instalaciones y mejorar la competitividad de la fabricación de cemento.
Las características térmicas y el medio químico de los hornos de clinker son extraordinarios para la combustión, porque aseguran la ausencia de emisiones debidas a los residuos y no originan ningún otro, sea sólido o líquido, ya que quedan englobados en un material absolutamente estable como es el cemento. Evidentemente no todos los residuos pueden emplearse como combustibles de sustitución, pues deben tener un cierto poder calorífico y no perjudicar la fabricación del cemento.

Combustibles

La propuesta para conseguir los objetivos previstos es la de alternar el empleo del coque de petróleo como combustible (ya usado hasta el momento por la empresa), con combustibles alternativos como aceites usados, envases de papel, neumáticos usados y lo que se conocen como residuos ligeros de fragmentación de vehículos. La sustitución de combustibles convencionales por secundarios, según el proyecto, es creciente en las industrias que procesan minerales en el mundo. En España se valorizan neumáticos en las fábricas de Cementos de Lemona (Vizcaya) de HOLCIM en Lorca (Murcia) y en Jerez (Cádiz).
Tomando siempre como referencia el proyecto, desde el punto de vista de las emisiones, la sustitución de hasta un 40% de la demanda térmica del horno supone reducir el consumo de coque de petróleo de 67.000 a unas 40.000 toneladas año. Ello permitirá reducir las emisiones de dióxido de carbono, dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno.
Con estos datos se dispone de una evaluación preliminar, que permite prever las posibles alteraciones que puedan ocasionarse en los factores geobiofísicos y socioeconómicos, como consecuencia de la construcción y puesta en funcionamiento de la instalación de almacenamiento, recepción de combustibles y de la coincieneración de los mismos.

FRANCISCO ZUNZUNEGUI DIRECTOR GENERAL / «El proceso está regulado por las directivas europeas»
J. L. S./MATAPORQUERA

El director generla de Cementos Alfa, Francisco Zunzunegui, ha explicado que «no se va a construir una planta de incineración, solamente se va a realizar la sustitución parcial del combustible actualmente empleado por otros alternativos, es decir, es un proceso de coincineración y está regulada por las correspondientes directivas europeas, reales decretos y demás leyes estatales y autonómicas que delimitan con total precisión no sólo la lista de combustibles que se pueden someter a valorización, sino también los límites de emisión a la atmósfera, concentraciones de metales pesados y emisión de otros contaminantes».
Ha destacado también que la planta cementera no será quien recoja este combustible de los diferentes puntos en los que se produce, ni tampoco los tratará para su adecuación, ni siquiera quien prepare las mezclas homogeneizadas.
La planta de Mataporquera lo único que hará será recibir el combustible debidamente preparado y cumpliendo toda la legislación que le sea aplicable en sus instalaciones, para lo cual se tomarán las medidas necesarias para la recepción, almacenaje y control, de acuerdo a lo legalmente establecido.
Sobre la necesidad de desarrollar esta propuesta, añade que la actuación en el proyecto viene como consecuencia de la necesidad de competir en un mercado nacional e internacional cada vez más competitivo, y que se puede centrar en dos puntos muy concretos: el llamado protocolo de Kyoto y el hecho de que dentro de la Unión Europea existen aproximadamente 239 plantas de fabricación de cementos de las cuales aproximadamente 108 ya están empleando la valorización de combustibles en sus procesos, y con las que tenemos que competir en el mercado internacional.
En España de las 39 factorías, 17 ya tienen licencia para el empleo de los combustibles alternativos, y en particular algunas de ellas próximas a nuestra planta, País Vasco y Castilla y León, y con las que tenemos que competir en mercados comunes continuamente.
Por lo que se refiere a las obras que está previsto realizar en la fábrica para llevar a cabo este proyecto, constan básicamente en siete tanques para el almacenamiento adecuado de los combustibles, instalación de recepción, descarga y control. «Obviamente ninguna de las obras comenzará hasta que no se tengan todos los permisos necesarios de los diferentes organismos».
Respecto a las repercusiones medioambientales, Zunzunegui explica que serán inferiores a las actuales, disminuyendo las emisiones globales de CO2 y de SO2, «dado que los combustibles alternativos tienen menos de la mitad del azufre que contiene el combustible actual, y menor carbono, favoreciendo el cumplimiento del protocolo de Kyoto. Si queremos destacar que la producción de dioxinas y furanos es del orden del diez veces inferior al límite marcado por la legislación europea».
Cementos Alfa ha invertido 94 millones de euros en los últimos 10 años y tiene previsto invertir 43 millones más en los próximos tres años

 

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