Sin acuerdo en Mataporquera [El Diario Montañés] 30-enero-2004.

JOSE LUIS SARDINA/MATAPORQUERA

La reunión sobre el nuevo proyecto industrial de Cementos Alfa, seguida por 300 personas, no logró acallar las protestas ecologistas.

Las instalaciones preparadas por el personal de la empresa Cementos Alfa, S.A. se quedaron pequeñas ante la gran afluencia de público que asistió a la conferencia organizada, en la tarde-noche de ayer, jueves, para tratar de explicar a todos los asistentes el contenido del proyecto de 'Sustitución de combustibles: valorización energética de residuos' que la cementera pretende poner en marcha y que ha iniciado con la Declaración de Impacto Ambiental. Una reunión que se cerró sin acuerdo y en la que las protestas de los ecologistas no lograron acallarse.

El director general de Cementos Alfa, Francisco Zunzunegui, presentó a los cuatro conferenciantes; dos de ellos responsables de Sitesa Ingenieros, empresa encargada de la elaboración del proyecto, y Carlos Martínez Orgado y Mónica Catrina Fernández; director general y directora de gabinete, respectivamente, del Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos, Fundación privada sin ánimo de lucro dedicada a informar sobre las políticas europeas en materia de Medio Ambiente y el uso sostenible de los recursos.

Martínez Orgado explicó a los asistentes las nuevas políticas europeas y la prevención en la generación de recursos, para pasar a descifrar el funcionamiento de producción de Alfa y las mejoras llevadas a cabo en los últimos años. Martínez también expuso la situación actual de las cementeras en Europa y concretamente dentro de la Unión Europea, donde existen 239 plantas de fabricación de cemento de las cuales aproximadamente 108 ya están empleando la valorización de combustibles en sus procesos.

Después de estas explicaciones, que alteraron al público en alguna ocasión debido a su contenido técnico, se comenzó con el debate y el turno de palabras. El primero en hablar fue el responsable de Izquierda Unida del Norte Palentino. Gómez, que se considera todavía vecino de Mataporquera, «pues aquí viví mis primeros 25 años y es donde reside parte de mi familia», recriminó al conferenciante por sus palabras técnicas y le pidió que le contestara a dos preguntas importantes: si el proyecto contamina al medio ambiente y «si es bueno para nuestra salud».

Tanto José María Barrera, como Marina Romay, miembros de la empresa Sitesa, se encargaron de contestar a todas las preguntas realizadas por responsables de grupos ecologistas, sindicatos y público en general, aclarando sobre todo que la cementera no va a construir una planta incineradora, solamente se va a realizar la sustitución parcial del combustible actualmente empleado por otros alternativos, es decir un proceso de coincineración que estará regulado por las correspondientes directivas europeas. Para realizar este trabajo técnico, apostilló Barrera, se han tomado las medidas más exigentes y los niveles más condicionantes de protección ambiental en todos los aspectos, al encontrarse la planta ubicada en un casco urbano.

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