Por qué nuestra oposición a la coincineración de residuos en Cementos Alfa
29/04/2004
LUIS SILIÓ FERNÁNDEZ/COLECTIVO CIUDADANO DE VALDEOLEA

Tribuna Libre

Con nuestro máximo respeto al Colegio Oficial de Ingenieros de Cantabria y a la Asociación de Ingenieros Industriales Julio Soler, queremos manifestar nuestro descontento con parte de las manifestaciones emitidas, en el espacio Tribuna Libre del pasado Martes día 13. Están preocupados por la fuerte oposición a los legítimos proyectos que para mejorar la industria en Cantabria presenta la empresa de Cementos Alfa, instalada en este Municipio de Valdeolea desde el año 1930. Tenemos que decir que con el proyecto que quieren llevar a cabo la mencionada ninguna mejora va proporcionar al desarrollo industrial de Cantabria, pues ningún puesto de trabajo va a crear ni tampoco ninguno va a destruir, lo que si es cierto si va a mejorar sus beneficios económicos. Pero eso sí, a cambio de producir más contaminación y mucho más tóxica que la actual, que en algunas épocas y varias al año es bastante importante, ya que las medidas establecidas en muchos días del año son muy defectuosas.

Estos efectos los sufrimos los ciudadanos de este municipio y por eso nos oponemos al nuevo proyecto de cambio de combustible por que pasara lo mismo y sus contaminantes con coincineración de residuos tóxicos y peligrosos, como son los aceites vegetales, los industriales, el fuel-blending, los lodos de depuradoras tanto urbanas como industriales, las cubiertas usadas, así como residuos de vehículos automóviles. De estos residuos ustedes nada dicen, se refieren solamente a los clientes y al fuel-blending. No dicen nada del Protocolo de Estocolmo firmado en Mayo del 2002 en el que se han incluido las cementeras que coincineran residuos entre las cuatro fuentes más importantes de emisión de dioxinas y furanos, luego no parece que se destruyen por las altas temperaturas. Las dioxinas y furanos son unas familias de compuestos químicos que se originan en procesos de combustión y químicos en presencia de cloro, bromo o flúor, más otros compuestos orgánicos. En los procesos térmicos estos compuestos se genera entre los 250ºC y 400ºC, viéndose facilitada su síntesis por la presencia de determinados metales.

De los datos epidemiológicos disponibles se desprende que pueden ser los compuestos más tóxicos estudiados.

Hoy parece aceptado que las medidas que se consideran más adecuadas para reducir, que no evitar, la emisión de las dioxinas y furanos son temperaturas de combustión por encima de los 850ºC, tiempo de residencia de los gases de 2 segundos a dicha temperatura, y mantenimiento de turbulencia durante la combustión. Pero estas medidas para la desnaturalización de contaminantes no resultan suficientes y en los controles y trabajos analíticos se viene detectando que en los procesos de combustión se generan dioxinas, incrementándose esta generación con la coincineración de residuos.

Que puede pasar con la coincineración de neumáticos que también esta prevista (caucho vulcanizado más aditivos), generará unas emisiones significativas (desde la perspectiva de salud y medioambiental) de PAH (hidrocarburos aromáticos policíclicos) y de benceno con demostrados efectos cancerígenos. Son elementos muy volátiles por lo que escapan con facilidad a las técnicas de filtrado de gases.

Otro grupo de contaminantes emitidos se centra en las micropratículas y los óxidos de plomo y de zinc. Si bien son poco volátiles, con la presencia del cloro en el horno se pueden generar cloruros de plomo y presencia significativa en las emisiones, por lo que dado su extrema ubicuidad ene l medio no existen límites seguros.

En cualquier caso, el problema de las emisiones solo es una parte. Junto a la emisión de contaminantes habrá de tenerse muy presente los valores de la inmisión, y los niveles de estos contaminantes en el entorno de la cementera. Así mismo hay alternativas para el aprovechamiento material de los neumáticos, fundamentalmente en obras públicas. No hay necesidad por lo tanto que las cementeras tengan que resolver este problema.

En conclusión creemos que el proyecto no es viable, desde el punto de vista medioambiental, como de la salud de la población y que la autoridad competente para otorgar los permisos, en este caso la Consejería de Medio Ambiente, debería proceder a no autorizar este proyecto por su gran coste medioambiental y la salud, igual que actuaron en la Comunidad de Madrid con la cementera de Morata de Tajuña, empresa del mismo grupo que Cementos Alfa.

Ya que se hace mucha mención a la normativa, tanto europea como española, nada se dice del Decreto 2414/1961. de Actividades Molestas Nocivas Insalubres y Peligrosas. Y el proyecto de Cementos Alfa no solo es la coincineración de residuos, sino también almacenamiento de productos peligroso e insalubres en cantidades que superan los 700.000 litros, que según el mencionado Decreto no pueden almacenarse a menos de dos mil metros del núcleo más próximo de población agrupada y, Cementos Alfa se encuentra en el mismo núcleo de la población de Mataporquera. «Esta iniciativa no es viable desde el punto de vista madioambiental, como la salud de la población y que la autoridad competente para otorgar los permisos, en este caso de la Consejería de Medio Ambiente, debería proceder a no autorizar este proyecto»

Nota: Felicitamos al Diario Montañés por publicar esta tribuna. Como aún estamos doce a tres, para equilibrar les queda mucho, pero al menos ésta ha sido una sorpresa agradable...

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