Concentración en Santander del movimiento contra la planta de Alfa

Agrupaciones ecologistas, vecinales y ganaderas han convocado para mañana una manifestación que partirá del ayuntamiento santanderino

I. CUESTA/SANTANDER

Las agrupaciones ecologista Arca, Ecologistas en Acción, ADEVAL, CCSA, La Braña y Amigos de la Tierra protagonizaron ayer en Santander, frente a la sede de la delegación de Industria, una concentración contra el proyecto de la cementera Alfa para su planta de Mataporquera.

Varias decenas de manifestantes, portando pancartas y repartiendo hojas informativas, permanecieron gran parte de la mañana de ayer concentrados denunciando «la pretensión de Alfa de quemar 50.000 toneladas anuales de residuos tóxicos y peligrosos».

Según este colectivo, que para mañana sábado ha convocado una manifestación protesta en Santander, asegura que «el grupo Portland, propietario de Cementos Alfa, ha retirado un proyecto para quemar residuos tóxicos en su factoría de Madrid. El rechazo social era enorme y finalmente ha decidido trasladarlo a Mataporquera porque piensa que la escasa población y la crisis de empleo de la comarca campurriana ahogarán las voces críticas».

Este colectivo asegura también que los vientos dominantes en Mataporquera «trasladarán el grueso de la nube tóxica que resulte de quemar residuos tóxicos en vez de carbón como hasta ahora, hacia Aguilar de Campoo, reinosa y el pantano del Ebro, afectando negativamente a personas, animales, agua y vegetación».

Por otro lado, José Ángel Herrera, vicepresidente de la Asociación para la Defensa de los Recursos de Cantabria (ARCA), denunció ayer que «la campaña emprendida por Cementos Alfa para informar sobre los efectos de la incineradora que planea instalar en su planta de Mataporquera, «sólo pretende intoxicar y engordar sus cuentas de ahorro».

Herrera explicó así a Europa Press que «por ello puede mover ingentes cantidades de recursos con los que adquiere informes de universidades y paga becarios y campañas que no informan a la gente de los riesgos que supone la incineración de 50.000 toneladas de residuos tóxicos». Dijo, asimismo, que Alfa «se está aprovechando» de la no existencia en Cantabria de un Plan de Gestión de Residuos Tóxicos

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